Después de años de ahorro y apretarse el cinturón, Raimón y Leda decidieron dejarlo todo e irse a dar la vuelta al mundo con un año de margen, tal vez más. No cogieron un avión, ni un barco, ni un tren, sino que se montaron en un Land Rover y se dijeron que, poco a poco, el mundo se atraviesa, sacando de aquí y de allá para poder ir tirando.
Pusieron el rumbo hacia el Este, y llegaron lejos muy lejos, con calma mucha calma. Supimos de ellos que estaban en Teherán, pese a los problemas que tuvieron para conseguir los visados. Luego abandonaron Irán y siguieron hacia Pakistán, Nepal e India. En estos momentos tendrían que estar camino de Indonesia, según un último correo electrónico que enviaron hace unos días. Argentina será el siguiente estadio del viaje, si no me fallan los cálculos.
Hace unos meses, en Nepal completaron casi dos semanas de trekking alrededor del Annapurna. Raimón, entonces, escribió: "Es un paisaje increíble, aquí 4.000 metros es nada y no ves nieve hasta los 5.000 y pico. El sendero es una pasada para hacer, ponerlo en vuestra agenda, será el sitio más cómodo y barato para hacer un trekking ya que a pesar de la altura que pasas lo tienen montado de lujo, con alojamientos en casas de madera por un euro y buena comida, lo que lo hace muy agradable ya que no tienes que cargar con todo, aunque nosotros pensando en la montaña iraní o pakistaní, llevamos hasta la tienda y casi perdemos yo los huevos y a Leda casi le quiebran sus piernitas".
Seguiremos estando al quite del continuo camino hacia el Este. Hasta donde el Land Rover aguante.