24 marzo 2008

Visita al Monestir de Poblet

El mismo día de la Calçotada de la que hablamos en la anterior entrada visitamos el Monestir de Poblet. La entrada al recinto, no lo puede negar nadie, es como las torres de Serrano. Jaume I el Conqueridor por el medio, Valencia y Cataluña unidas, historia única, lengua, raíces... para qué insistir ante las evidencias. Aquí va un botón.
Por dentro recoge las tumbas de reyes como el tito Jaume ya mentado, lo visitamos y lo contemplamos con Iago dándonos los detalles, las anécdotas que aquí no caben. Lo mejor, visitarlo. Aquí os dejo unas de las esculturas que nos encontramos. Iago I de Montblanc, Marcel I de Berga y Rafa I de Segovia, conde de Valencia y duque de Andorra.
Y ahora, en serio, un poquito de historia:
El real monasterio de Santa Maria de Poblet se encuentra entre las poblaciones de Vimbodí, municipio al cual pertenece, y l'Espluga de Francolí, en la comarca de laConca de Barberà, Cataluña, claro, no Extremadura. Está además en medio de un paraje natural, el bosque de Poblet, que aunque no se parecía sí me recordó a zonas de pinos de la Vall d'Albaida, esta de Valencia, tampoco de Extremadura (esa morriña...).

Poblet es un conjunto arquitectónico y se puede contar entre los conjuntos monásticos más importantes de Europa. Declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad, su historia se remonta a 1151, cuando Ramon Berenguer IV dio a la abadía de Fontfreda (cerca de Narbona) unas tierras de la Conca de Barberà por fundar un monasterio cistercense. La primera comunidad plenamente constituida, dirigida por el abad Guerau, consta del 1153. La comunidad, protegida por los reyes y las más importantes casas nobles del país, tuvo una vida muy próspera durante los siglos XII a XVIII, con posesiones territoriales y dependencias que se extendieron por toda la Corona Catalano-Aragonesa.

Esta situación tuvo su reflejo en las edificaciones que se alzaron en el seno del conjunto monástico. A partir del siglo XVIII la comunidad cayó en una decadencia y todo culminó con la exclaustración de 1835. En aquel momento había más de 70 monjes. El abandono forzado provocó un saqueo y destrucción que se prolongó hasta 1930, cuando se iniciaron las obras de restauración. En 1940 volvieron los monjes cistercenses y en 1945 se creó la Germandat de Poblet. Hoy siguen por allí, e incluso en alguna de las visitas turísticas que hoy se organizan te cruzas con alguno de ellos.

3 comentarios:

Iago dijo...

Això de "duque de Andorra" tal vegada ho hauràs de discutir amb el bisbe d'Urgell i, no sé perquè, però alguna cosa em diu que el de la Mitra no cedirà fàcilment... Com a molt, et deixarà ser baró de les Bons... ;-)

Anónimo dijo...

jijijiji, doncs baró, a mi ni fu ni fa.
refel

Anónimo dijo...

jijijiji, doncs baró, a mi ni fu ni fa.
refel